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Refranes sobre la agricultura y los Santos

¿Hay refranes sobre la agricultura y los Santos? Claro que sí, desde tiempos memorables los humanos pedimos que haya una buena cosecha. O que mejore el clima para poder trabajar la tierra. Hay quienes le piden al cielo, al universo, a Dios, a los Santos o a vaya saber qué o quién.

Quienes lo hacen piensan que tal vez resulta, dicen que la fe es lo último que se pierde. ¿Sabías ese dicho?

Pero también hay muchos refranes sobre la agricultura y los Santos. Varios de ellos tan sólo describen la situación climática que atraviesa la región. Por ejemplo:

“De Virgen a Virgen (del 16 de julio al 15 de agosto, la Virgen del Carmen y la Asunción), el calor aprieta firme.”

Este es un refrán conocido en Europa, sobre todo en España, ya que se trata del grupo de refranes en español. Este enunciado ilustra el calor en esa época en particular del verano europeo.

Ahora bien, ¿Cuántos refranes más hay sobre el campo? ¿Qué dichos populares hay sobre los Santos y la agricultura?

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Refranes sobre la agricultura y los Santos

Estos refranes son alusivos a los Santos y la agricultura. Como te digo, suelen describir ciertos aspectos climáticos de la época del año. Pero también hacen mención a lo perjudicial o beneficioso de las lluvias, por ejemplo.

Los refranes son, sobre todo, de España. Y corresponden a un trabajo realizado por Juliana Panizo Rodriguez.

Agua por San Bernardino (20 de agosto), quita pan y no da vino.

Agua por San Urbán (25 de mayo), quita vino y no da pan.

Agua por Santa Rita (22 de mayo), todo lo quita.

Agua por la Virgen de agosto (15 de agosto), año de mosto.

Cuando San Ambrosio ve nevar (20 de marzo), hay frío para dieciocho días.

Desde el día de San Bernabé (11 de junio) se seca la paja por el pie.

Desde la Virgen de agosto a San Miguel (el 15 de agosto y el 29 de septiembre), nunca debiera llover.

Después de la Epifanía (6 de enero), todo ruin fuera de la villa.

De Virgen a Virgen (del 16 de julio al 15 de agosto, la Virgen del Carmen y la Asunción), el calor aprieta firme.

En llegando San Andrés (30 de noviembre), el vino nuevo añejo es.

En llegando San Blas (3 de febrero), pon pan y vino en la alforja.

En llegando San Antón (17 de enero), la niebla no llega a la postura del sol.

En San Juan (24 de junio) seca la raíz el pan.

El día de la Ascensión, cerezas en Oviedo y trigo en León.

Las campanas de San Juan piden queso y piden pan.

La otoñada verdadera, por el Cristo de Villanueva (14 de septiembre).

La reja por San Juan es abono natural (24 de junio).

Para el día de San Bernabé (11 de junio) la siega de los prados está bien.

Para San Simón y San Judas (28 de octubre), dulces son las uvas.

Pascuas marciales, hambres o mortandades.

Por la ciega Santa Lucía (13 de diciembre), si siembras no cogerías.

Por la Magdalena (22 de julio) recorre tu higuera.

Por San Andrés (30 de noviembre) siembra el té.

Por San Blas (3 de febrero), una hora y más.

Por San Clemente (28 de noviembre) alza tu tierra y cubre la simiente.

Por San Blas, las cigüeñas verás, y si no las vieres, año de nieves.

Por San Antón, a las cinco hay sol (17 de enero).

Por San Juan, brevas comerás (24 de junio).

Por San Andrés, mata tu res (30 de noviembre).

Por San Antón, cunde el día una patita de pichón.

Por San Juan y San Pedro (24 y 29 de junio) todos los mozos mudan el pelo.

Por San Gil (1 de septiembre), prepara el candil.

Por San Martino se le coge la piña al pino (12 de noviembre).

Por San Miguel (29 de septiembre) verás llover.

Por San Lucas mata tu puerco y tapa tus cubas (18 de octubre).

Por San Martino (12 de noviembre) todo mosto es buen vino.

Por San Pedro y por San Juan, todos los ruines se van (los vagos).

Por San Miguel gran calor, será de mucho valor.

Por San Marcos (25 de abril) el melonar ni nacido ni por plantar.

Por San Matías (24 de febrero) igualan las noches con los días.

Por San Siste (6 de agosto) busca las uvas donde las viste.

Por Santa Lucía (13 de diciembre) crecen los días la patica de una gallina.

Por Santa Lucía achican las noches y se agrandan los días.

Por San Vicente (22 de enero) el invierno pierde un diente.

Por San Simón y San Judas (28 de octubre) saben bien las uvas.

Por San Simón y San Judas mata tus puercos y espita tus cubas.

Por Todos los Santos (1 de noviembre), tus trigos sembrados.

Por Todos los Santos, frío en los campos.

Por Santa Eulalia (12 de febrero), siempre el tiempo cambia.

Quien alza y bina por San Marcos (25 de abril), siembra trigo y coge cardos.

Ramos mojados, Santos regados.

Ramos mojados, siempre fueron loados.

San Juan de los cuidados (24 de junio) cuando los mozos dejan a sus amos, y los amos toman criados.

San Juan es venido, mal haya quien bien os hizo. (Dice el amo a esos mozos que se despiden, olvidando el bien recibido.)

San Matías y el Carnaval (24 de febrero) andan a porfiar.

San Pablo se convierte (25 de enero) y un año entero advierte.

San Silvestre (31 de diciembre) deja el año y vete.

Por San Matías (24 de febrero), marzo al quinto día.

San Urbán (25 de mayo), quita vino y no da pan.

Si llueve por San Canuto (19 de enero), lloverá tres meses justos.

Si llueve el día de la Purísima Concepción (8 de diciembre), llueve en Carnaval, Semana Santa y Resurrección.


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